Siete estrellas por el precio de dos

Una buena forma de comprobar nuestra agudeza visual es mirar hacia la constelación de la Osa Mayor y ver si podemos distinguir Mizar y Alcor, dos estrellas muy próximas situadas en el segundo vértice desde el oeste.  En 1603, en el catálogo estelar de Johan Bayer conocido como Uranometría, este par de estrellas figura como una única estrella llamada ζ Ursa Mayoris.

Mizar y Alcor
Con algo de agudeza visual verás que esa estrella que aparece marcada en rojo, en realidad son dos puntitos de luz.

Alcor y MizarCuando Galileo y sus colaboradores observaron por primera vez estas estrellas con un telescopio, pudieron comprobar inmediatamente que en realidad allí hay más de dos estrellas.  Lo primero que se observa es que la brillante Mizar es en realidad un sistema doble visual, algo que descubrió por primera vez usando un telescopio, un colega de Galileo llamado Benedetto Castelli. A su izquierda (al oeste) y un poquito más débil, se encuentra Alcor. Pero entre Alcor y el sistema doble de Mizar, se distingue aún otra estrella más débil, conocida como Sidus Ludoviciana. Lo que parecía un par de estrellas es ya un grupo de cuatro. Pero las apariencias no acaban aquí. Las dos estrellas de Mizar son a su vez cada una un sistema doble. Echemos cuentas: seis estrellas, por ahora!

Desde que Galileo empezó a observar el cielo con su telescopio, hace ahora 400 años, buscó denodadamente observar y medir en alguna estrella conocida una propiedad llamada paralaje estelar, como forma de probar definitivamente la hipótesis Copernicana de que la Tierra orbita alrededor del Sol. El gran astrónomo Tycho Brahe no había podido medir ni un paralaje estelar. El gran Johannes Kepler, que estuvo asistiendo a Tycho Brahe hasta su muerte, escribió a Galileo en 1597, pidiéndole encarecidamente que intentara medir paralajes estelares. Galileo conocía muy bien Mizar, Alcor y Sidus Ludovicana, y consideró que este grupo de estrellas eran ideales para intentar una medida de un paralaje estelar.

Paralaje

Pero ¿qué es un paralaje estelar? Si realmente la Tierra orbita alrededor del Sol como proponía Copérnico, al recorrer la Tierra su órbita a lo largo del año, una estrella cercana parecería seguir una elipse sobre el fondo de estrellas más lejanas. Este es el mismo efecto que observamos al mirar nuestro dedo, cuando al taparnos primero un ojo y luego el otro, vemos que el dedo cambia de posición en relación a  los objetos que están detrás.

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