Tengo un telescopio. ¿Qué puedo ver hoy?

La primavera ha llegado prometiendo unos cielos fantásticos y limpios. Pero hay zonas en nuestra geografía en las que se combina la humedad a últimas horas de la tarde y el frío intenso por la noche. Si se llegase a empañar el equipo, tranquilo. Deja que se seque. No se te ocurra "limpiarlo" con un pañuelo o con una gamuza estando húmedo. Podrías arañar la óptica y sería peor el remedio que la enfermedad. Para estos casos, lo ideal es llevar un secador de pelo, de esos que enchufan en el mechero del coche. Enchúfalo a la batería y lanza aire caliente sobre la zona empañada.

Condensación y rocío
Si aparece condensación o escarcha, utiliza un secador de pelo para lanzar aire caliente. Nunca intentes limpiarlo con un pañuelo de papel o con una gamuza.


Ah, un último consejo: si después de una noche de observación, el equipo muestra condensación, al llegar a casa deja abiertas las cajas de transporte (tanto del telescopio como de la óptica). Así la condensación se evaporará y no dejará manchas en el equipo. Cuando esté seco, sigue los pasos de este tutorial de Javier Molina, de Astrocity.es: Cómo limpiar la óptica de un telescopio Maksutov.

En primer lugar, deja que te recomiende el artículo Tengo unos prismáticos. ¿Qué puedo ver hoy?, donde te explicamos cómo estará la Luna y los planetas más cercanos este mes. Es un buen punto de partida.

Ahora observa el cielo. Los amantes de las estrellas saben que ha llegado la primavera cuando contemplan la constelación del león, Leo. Esta constelación está en lo alto y es muy fácil de identificar porque, efectivamente, parece un león tumbado con la cabeza en alto. Su estrella más brillante es Algeiba. Se trata de una estrella doble que puede resultar difícil identificar si se utiliza un telescopio pequeño. Con un telescopio de tamaño medio verás dos puntitos amarillentos. La estrella más grande es una gigante amarilla-naranja de tipo K. Es unas 16 veces más grande que nuestro Sol, tiene 4 veces su masa y 80 veces su luminosidad.

Algeiba
Posición de Algeiba, en la constelación de Leo.


Las dos estrellas más características de Leo son Denébola y Regulus. La primera es la estrella que se encuentra en la cola del León y su nombre tiene origen árabe, donde significaba exactamente eso: cola del león. Regulus es la estrella más brillante de la constelación. Fue una de las cuatro estrellas reales de la antigua Mesopotamia, y se encuentra prácticamente sobre la elíptica. El nombre de Regulus procede del latín y significa Rey pequeño. En la antigüedad, se creía que esta estrella gobernaba los asuntos celestiales. Los árabes le dieron otro nombre, Qualb Al Asad, que significa Corazón del león, un nombre más acorde con la posición que ocupa dentro de la constelación.

Justo encima de Leo hay tres pares de estrellas muy curiosas. Los antiguos las conocían como las huellas de la Gacela porque parecen las huellas que dejó tras de sí una gran gacela que cruzó corriendo el firmamento. ¿Es capaz de encontrarlas?

Y debajo del león se encuentra el famoso triplete de Leo, formado por tres galaxias (M65, M66 y NGC 3628). Son elementos muy tenues, con una magnitud que va desde los 9,7 hasta los 14,4. Justo a su derecha encontrarás otros dos elementos impresionantes. Se trata de M95, una de las galaxias barradas más bonitas del cielo; y M96, una galaxia situada a 34 millones de años luz.

¿Te has dado cuenta de que, al mirar hacia Leo, observamos objetos que se encuentran fuera de nuestra galaxia? Justo al contrario que al mirar hacia Virgo (hacia la Tetera) que apunta hacia el centro de nuestra galaxia, donde vemos una multitud de cúmulos de estrellas.

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