Tengo unos prismáticos. ¿Qué puedo ver hoy?

Bienvenidos al mes de Mayo. El mes de las flores. El Sol aparece por el horizonte y calienta la tierra y sube la temperatura. Ahora da gusto salir a hacer observación porque la temperatura es agradable. Pero recuerda llevar siempre la ropa adecuada cuando salgas de observación, como te comentamos en el artículo Indumentaria para ver las estrellas.

Cuando salgas a observar el cielo, fíjate como la Osa Mayor va perdiendo altura. Está girando alrededor de la estrella polar para colocarse debajo de ella en verano. Cassiopea, que lleva todo el mes de abril muy cerca del horizonte, empezará a ascender buscando su posición veraniega. Por el este se van abriendo paso las constelaciones del verano. Fíjate en la estrella más brillante. Es Vega, perteneciente a la constelación de la Lira. Y muy cerca de ella, encontrarás la constelación del Cisne, una de las más espectaculares del verano.

Constelaciones Norte


Más arriba, verás la constelación de Boyero, seguido muy de cerca de la Corona Boreal. Parece que un relojero celestial esté ajustando firmamento y preparándolo para la llegada del verano.

Este mes Venus despliega todo su esplendor durante la primera mitad de la noche. Su magnitud, -4.2, hace que algunas personas la hayan llegado a confundir con un helicóptero a la caza de conductores despistados. Fíjate en las estrellas que la rodean. ¿Sabrías identificar la constelación a la que pertenecen? La primera mitad del mes, estará en la casa de Tauro, y luego avanzará hasta Géminis.

No te pierdas a Castor y Pollux, las estrellas más brillantes de la constelación de los gemelos. Si la noche es oscura, verás como el resto de estrellas de esta constelación parecen dibujar el cuerpo de dos monigotes que caminan dados de la mano. Esos son los gemelos que dan nombre a esta constelación. Curiosamente, el gemelo de la izquierda es Pollux, la gigante naranja más cercana al Sistema Solar, y brilla más que su hermano. Castor tiene un color azulado y, aunque no lo apreciemos a simple vista, se trata de dos estrellas dando vueltas una alrededor de la otra. Bueno, si tuviésemos un equipo de observación bien grande veríamos que cada una de las dos estrellas de Castor son, en realidad, otros dos sistemas binarios. Es decir, otros dos sistemas formados por dos estrellas que dan vueltas a su alrededor. Y, no terminan aquí las parejas de baile, porque alrededor de estos sistemas, hay otras dos estrellas formando su propio sistema binario, que orbita alrededor del núcleo principal de 4 estrellas. Es decir, Castor es, en realidad, 6 estrellas.


Otro planeta que llama la atención este mes es Júpiter. Brilla algo menos que Venus, -2.1, y aún así es uno de los primeros en aparecer en el cielo después de que se ponga el Sol.

Otro de los planetas que nos acompañará este mes es Saturno. Está en una de las constelaciones más imponentes del cielo: Escorpio. La noche del 23-24 estará en oposición, es decir, el Sol, la Tierra y Saturno se alinearán, estando la Tierra justo entre ambos. Esto una vez al año, cuando Saturno se encuentra en la posición más cercana a nuestro planeta. Es el momento en que más brilla. Pero en este 2015 su brillo es más intenso que otros años atrás porque la inclinación que tiene ahora el planeta hace que sus anillos reflejen más la luz del Sol.

El primer astrónomo en observar Saturno con un telescopio fue Galileo Galilei, hace algo más de 400 años. Y, gracias a la mente científica de este genio, no se limitó a mirar el cielo, sino que realizó una serie de observaciones en toda regla. Anotaba el resultado de sus observaciones y luego las comparaba. Así determinó que Júpiter tenía lunas que daban vueltas a su alrededor, o que Saturno era un planeta que iba acompañado por dos estrellas. Rubens quedó tan impresionado por esta revelación, que representó al planeta en su cuadro "Saturno devorando a su hijo".

Saturno devorando a su hijo


Bueno, hoy sabemos que no es verdad. Pero, ¿qué vio Galileo al observar Saturno? Galileo vio que la luz del planeta estaba acompañada por otras dos luminosidades menores, una a cada lado. Pero la calidad de su telescopio no era comparable al de los telescopios que tenemos en la actualidad. Sí podríamos compararla con los aumentos que obtenemos al observar Saturno con unos prismáticos. Prueba a hacerlo a ver si eres capaz de identificar esas pequeñas luminosidades que vio Galileo. Déjame darte un consejo: intenta que los prismáticos estén en una base estable. Es importante evitar el temblor que transmitimos cuando los tenemos en la mano. Lo ideal sería utilizar un trípode y una base para prismáticos. Esta base es una pieza de plástico muy barata que encontrarás en cualquier sitio, con la que mejoras notablemente tus observaciones.

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