Tengo unos prismáticos. ¿Qué puedo ver hoy?

¿Has visto que primavera tan extraña tenemos? Tan pronto tenemos un Sol estupendo y las temperaturas suben, como que salen las nubes de paseo y nos arruinan nuestras noches de observación. Y, además, parece que les gusta dejarse ver por la noche, ¿verdad?

Tiene su explicación. Durante el día, el calor hace que las capas de aire caliente asciendan, arrastrando con ellas las pequeñísimas gotas de agua que están en suspensión. Cuando ascienden, se encuentran lejos del suelo y se quedan sin su fuente de calor, por lo que se enfría y las gotitas de condensan formando pequeños cristalitos: las nubes.

Nubes de verano


Cuando el Sol se pone por el horizonte, el suelo deja de recibir su radiación, y deja de calentarse. De hecho, empieza a enfriarse, y el ciclo se invierte. Las capas frías de la atmósfera bajan, arrastran esos pequeños cristalitos que formaban las nubes y, cuando llegan al suelo, la temperatura ambiente vuelve a convertirlas en las pequeñísimas gotitas que eran hace un par de párrafos.

Resultado: tenemos el cielo despejado, aunque hay algo de humedad en el ambiente. La humedad se nota cuando salimos a hacer observación. Una hora después de que se ponga el Sol empezamos a notar un descenso brusco de la temperatura. Curiosamente, transcurrido ese bache térmico, parece que deja de hacer frío. Si os fijáis, todo a vuestro alrededor tendrá una fina capa de humedad.

Se nota que nos acercamos al verano. La Osa Mayor esta descendiendo por el noroeste, a la izquierda de la estrella polar. Por encima de la constelación de la Osa Menor encontramos al dragón con la cabeza bien erguida. La constelación de Leo se van perdiendo por el horizonte, ayudando a que el gran cuadrado del cuerpo de Pegaso aparezca por el este, junto a Marte, que se asoma entre Aries y Tauro.

El Dragón y la Osa Mayor


Fíjate en el ojo izquierdo del Dragón en la figura anterior. Si lo miras con unos prismáticos te vas a encontrar una de las estrellas dobles más nítidas del cielo. Esa nitidez se debe a la diferencia de color de ambas estrellas.

Si miras al sur encontrarás que Hércules se encuentra en el cenit. Inmediatamente debajo de él está Ofiuco y, aún pegado al horizonte, se encuentra la constelación del escorpión. Inmediatamente detrás de ella avanza la Tetera de Sagitario, justo encima de la Corona Austral.

Otra pista que que indica que se aproxima verano a son las estrellas Altair, Deneb y Vega, de las constelaciones Aquila, Cygnus y Lyra respectivamente. Estas tres estrellas se encuentra en los vértices de un triángulo imaginario que es muy característicos del verano. Este triángulo se encontrará entonces en el cenit y apuntará al sur. Ahora verás como se está posicionando en el cielo, preparándose para ocupar su posición veraniega.

Triángulo del verano
Al unir las tres estrellas más brillantes del verano,obtendrás este triángulo.

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