Tengo un telescopio. ¿Qué puedo ver hoy?

Por fin llegó el mes de julio, el mes que marca el inicio de las vacaciones y las jornadas intensivas. Con él llegan a nuestro cielo tres estrellas muy brillantes que anuncian la llegada del verano. Son Deneb en la constelación del Cisne, Vega en la constelación de la Lira y Altair en la constelación del Águila. Estos tres focos naturales forman los tres vértices del Triángulo del verano. Es curioso, porque nuestros amigos del hemisferio sur también utilizan estas tres estrellas como referencia para marcar la llegada del invierno. Ellos lo conocen como el Triángulo del invierno. El cielo austral de este mes es una maravilla, con las constelaciones de Escorpio y Sagitario en todo su apogeo. Desgraciadamente, los observadores del hemisferio norte tan sólo podemos entrever algo de estas magníficas constelaciones porque aparecen muy cerca del horizonte sur.

El triángulo del verano
El Triángulo del verano une las estrellas Deneb, Vega y Altair.


Pero vamos a empezar repasando el estado de la Luna. Estrenamos el mes y fase lunar: Luna llena. A partir de ahí, irá derececiendo hasta alcanzar su fase nueva el día 16. Aprovecha estas referencias para organizar unas escapadas al campo con tu telescopio y disfrutar de una buena observación o de una sesión de astrofotografía con los amigos.

Si nos sigues a través del foro, habrás visto que en el hemisferio sur hay un cráter muy especial: Wargentin. Este cráter se escapa de la norma porque, en vez de ser un gran "agujero" en el suelo, es una meseta elevada de 300 m de altura y 8 km de diámetro. Es prácticamente circular y llana. Es un cráter que se ha llenado de lava hasta formar la protuberancia que vemos  hoy en día.

Wargentin
Foto de Backyard-astro.com.


Te voy a hablar también sobre la ilusión de O'Neill o el Puente de O'Neill. Este puente es una ilusión óptica que, bajo cierta iluminación, nos invita a creer que los promontorios Lavinium y Olivium, que están en el borde oeste de Mare Crisium, son los restos de un gigantesco puente. De hecho, esta ilusión óptica hizo que el editor de ciencia del periódico New York Herald Tribune, John J. O'Neill, persona seria y bien considerada en el medio científico, creyó el 29 de julio de 1953 que había encontrado un enorme puente de roca en la Luna. Confuso, habló con varios astrónomos para pedirle que observasen la zona y opinasen sobre este fenómeno. Fueron muchos los que corroboran sus observaciones. Uno de ellos, Percy Wilkins, director de la Asociación Astronómica Británica (BAA) dijo en una entrevista en la BBC que “Parecía algo artificial ". Cuando le pidieron que clarificara el término "artificial" respondió "Bueno, parece una obra de ingeniería". La polémica estaba servida. En 1954, Wilkins trató de apagar algunos de los fuegos que él ayudó a encender con sus declaraciones del año anterior, cuando observando la zona con el reflector de 60 pulgadas del observatorio Monte Wilson, confirmó que el puente de O'Neill era una ilusión óptica.

Puente Lunar de O'Neill


Aparte de la Luna, hay otros objetos espectaculares en el firmamento. Por ejemplo, la constelación de la Lira. Como sabes, la lira era el instrumento que tocaba el Orfeo, en la mitología griega. Los griegos decían que la tocaba tan bien y que su música era tan maravillosa, que hasta los ríos detenían su cauce escucharla.

Precesión terrestreLa Lira es una constelación pequeña pero muy interesante. Su única estrella brillante es Vega, que es la quinta en importancia del cielo. A menudo se conoce a esta estrella como Arpa, pero para los árabes este nombre significa "Águila en ataque" ya que ellos veían en esta constelación un ave rapaz. Hace unos 12.000 años, Vega era la estrella polar, la estrella a la que apuntaba el eje de giro de la Tierra. Y volverá a serlo dentro de otros 2.500 años. Esto se debe a que el eje de giro de la Tierra cambia su posición en el espacio. Este efecto tiene un nombre: "Precesión". Es parecido al movimiento que hace una peonza cuando pierde inercia.

    Página siguiente