Tengo un telescopio. ¿Qué puedo ver hoy?

Observar las estrellas en veranoDesde que estoy enganchado a la astronomía, la llegada del verano implica disfrutar de buenas temperaturas para salir al campo a hacer observación. Es una maravilla huir del calor sofocante de la gran ciudad y desplazarse hasta el campo, a una zona aislada de la contaminación lumínica, montar el equipo y dejar que pasen las horas mientras disfrutas del firmamento. Igual que en invierno debes llevar café caliente (o chocolate calentito, como el que hace Hormiguitas) y ropa de abrigo, ahora basta con que eches al coche un jersey y agua abundante. Ah, y un repelente de mosquitos si no quieres terminar como el rosario de la aurora.

Mientras montas tu equipo, echa un vistazo al cielo. Si miras al norte, verás como la Osa Menor gira alrededor de la estrella Polar, que se encuentra en la punta de su cola. Parece que corre detrás de la Osa Mayor tratando de alcanzarla. Cuando se ponga el Sol, verás que la Osa Mayor aparece a izquierda de la menor. Poco a poco, según avance la noche, su posición irá variando hasta colocarse debajo de ella. A la izquierda de las osas aparece la constelación Boyero cuya estrella más brillante (Arturo) ha cambiado su posición respecto a la que tenía en febrero. Entonces aparecía por el Este y ahora, debido a la rotación del cielo, aparece por el Oeste. Arturo es la cuarta estrella más brillante del cielo.

En el Oeste, a la izquierda de Boyero, está la Corona Boreal. Esta pequeña constelación está formada por siete estrellas distribuidas en forma de U. Si recuerdas las coronas que tenían las princesas de los cuentos de Disney te resultará muy fácil identificar la constelación.

Corona Borealis y Boyero
La corona Boreal (o Borealis) es la U que aparece a la derecha de Boyero.


Si recorres el cielo de Norte a Este, verás una gran W. Se trata de Casiopea. Debajo suya se encuentra Perseo, constelación que este mes cobra especial importancia porque el día 13 tendrá lugar las Lágrimas de San Lorenzo, es decir, las Perseidas. Esta lluvia de estrellas se produce porque la Tierra cruza el rastro de polvo que dejó tras de sí el cometa Swift-Tuttle. El nombre de Perseidas lo recibe porque parece que las estrellas fugaces proceden de la constelación de Perseo.

Aquí tienes un artículo donde encontrarás más información sobre las Lágrimas de San Lorenzo: Perseidas - Observando una lluvia de estrellas fugaces.

Si ahora miras hacia el horizonte Sur, verás la Tetera de Sagitario junto a Escorpio. La constelación del escorpión es una de las más impresionantes de este mes porque aparece en todo su esplendor. Entre el Este y el Sur se encuentra la gran constelación de Pegaso, el caballo volador. Y sobre tu cabeza verás tres constelaciones que cobran especial importancia durante el verano: el Águila, el Cisne y la Lira. Si unimos las estrellas más brillantes de cada una de estas constelaciones obtendremos el Triángulo del verano que, en esta época del año, apunta al Sur.

Vía LácteaEn las noches sin Luna verás una nubosidad brillante que recorre el cielo de lado a lado, dividiéndolo en dos. Fíjate bien porque no se trata de nubes atmosféricas. De hecho, verás que está salpicada por una serie de manchas oscuras. Estás observando uno de los brazos de nuestra galaxia, la Vía Láctea. La constelación del cisne aparece justo debajo de esta nubosidad brillante. Te confesaré que es una de las constelaciones que más me gustan. Su estrella más brillante es Deneb, que se encuentra en la cola del cisne. Es una estrella supergigante blanco-azulada, situada a 2.000 – 3.000 a.l de nosotros. Para que la veamos tan brillante estando tan lejos, es necesario que tenga un brillo equivalente a 60.000 soles. En la cabeza del cisne se encuentra Albireo, una estrella más débil pero espectacular. Es una estrella doble, un sistema binario compuesto por dos estrellas, una de color azul y otra de color amarillo.

Y ya que estamos hablando de la constelación del Cisne, debes saber que es una de las más ricas del hemisferio norte. En ella encontrarás muchos cúmulos y nebulosas. Por ejemplo, si apuntas tu telescopio cerca de Deneb, verás una nebulosa roja y brillante que guarda un parecido asombroso con el continente norteamericano. Precisamente por eso, se la conoce por la nebulosa de Norteamérica. Si te gusta la astrofotografía, te recomiendo que te centres en la zona que está al sur de las estrellas épsilon del cisne (más o menos en la mitad del ala derecha). Allí hay un amplio arco de gas luminoso que forma dedicados hilos de luz. Es el Bucle del Cisne o, lo que es lo mismo, los restos de una estrella gigantesca que explotó hace decenas de miles de años.

Cygnus Loop
El Bucle del Cisne. (Foto de Daniel López)

    Página siguiente