De Hoyo al Cielo (03-10-09)

El municipio madrileño de Hoyo de Manzanares ha organizado una serie de eventos relacionados con el año internacional de la Astronomía. El último de ellos tuvo lugar el sábado 3 de octubre.

Los responsables de esta iniciativa han sido la Biblioteca de la Obra Social Caja Madrid y los promotores del aula apícola Sierra de Hoyo. Estos eventos han tenido tanta acogida entre los habitantes de Hoyo del Manzanares que tuvieron que habilitar una lista de espera para atender a todas las personas que querían inscribirse.

La observación tuvo lugar en un marco sin igual, la finca La Ladera y Picazos, formada por 264 hectáreas de monte salvaje, y enclavada en zona LIC (Lugar de Interés Comunitario) y en plena Reserva de la Biosfera.

Abrió la jornada Juan Fernández Macarrón que, utilizando el método que ha desarrollado, explicó las dimensiones del sistema solar, de nuestra galaxia y del universo. Os aseguro que todos los que estábamos allí alucinamos cuando Juan nos aseguró que en unos minutos seríamos capaces de imaginar las distancias astronómicas del universo. Pero no mentía, y tras una breve explicación, pudimos imaginar dónde se encontraban los cuerpos que íbamos a observar con el telescopio.

Juan explicando el método Macarrón
Las noches de Hoyo al Cielo cuentan con una gran acogida de público.


En la parte práctica, utilizamos un par de telescopios para ver el cielo. Empezamos por las lunas de Júpiter y, en los momentos en los que el cielo estuvo más limpio, llegamos a ver las machas de las tormentas de la superficie del planeta. Juan nos enseñó por donde pasaban las coordenadas celestes y algunos de los puntos más interesantes de las constelaciones, como su forma, estrellas dobles, y la posición de nebulosas y cúmulos globulares.

Con el segundo telescopio apuntamos a la gran luna llena que nos visitaba esa noche. Vimos algunos de sus accidentes geográficos más significativos, como los mares o los cráteres. Llamó mucho la atención el tamaño tan desproporcionado de las estelas del cráter Tycho, que llegan a alcanzar los 1.500 kilómetros de longitud.

Crácter Tycho
El cráter Tycho fue uno de los protagonistas de la noche.


A pesar de no contar con las mejores condiciones atmosféricas para ver las estrellas, los asistentes quedaron encantados por la experiencia. Y debo decir que los miembros de AstroFácil nos encontramos realmente a gusto gracias a la hospitalidad de los organizadores y de los participantes.

Desde aquí les queremos dar las gracias y animarles a organizar más eventos de este tipo a lo largo del año para que la gente pueda ver como cambia el cielo entre el verano y el invierno.

¡Esperamos volver a veros muy pronto!

Carlos Anaya
Fundador de AstroFácil