Jornada astronómica en el CEE Juan XXIII - Fuenlabrada (10-06-11)

El viernes 10 de Junio de 2011 tuvimos la suerte de partricipar en un evento preparado para los alumnos del Centro Público de Educación Especial Juan XXIII, de Fuenlabrada.

Hace algún tiempo Carmen, una de sus profesoras, contactó con nosotros. Quería preparar algo diferente para sus alumnos. Son chicos y chicas que tienen una sensibilidad especial para ver el mundo que nos rodea. Estaba convencida de que iban a disfrutar de lo lindo: Quería acercarles el cielo.

Y para allá que nos fuimos Juan y yo. Deseábamos conocer a los verdaderos protagonistas de esta historia, los alumnos del centro. También conoceríamos a los promotores de la iniciativa, los profesores y director del centro Juan XXIII.

Jornada astronómica del CEE Juan XXIII
Rufino, el director del centro, charlando con algunos padres. Al fondo, algunos de los chicos.


Nos recibieron llenos de alegría e ilusión. Conocían nuestros nombres porque nos seguían a través de la Web. Según llegamos nos invitaron a comer. Así, sin avisar. Y es que por todos es conocido lo cercano que están la Astronomía y la Gastronomía. ¡Y más en nuestro caso! Sin que lo supiesen, ya nos habían conquistado.

Durante la comida estuvimos contándoles qué hacíamos en AstroFácil, nuestras aventuras con otros colegios, la alegría que nos producía que nos siguiesen a través de la Web... Ellos nos hablaron del centro, de los chicos y de todos los avances que estaban consiguiendo. Sencillamente impresionante la labor de estos profesores. Y luego dicen que falta cariño en el mundo... Pasaos por el Juan XXIII. ¡Está todo allí!

Trabajos de los alumnos del CEE Juan XXIIIDespués de comer visitamos a los chicos. Estaban trabajando en sus aulas. Me temo que armamos una pequeña revolución. Todos querían enseñarnos sus avances.

Vimos las maravillas que hacen en alfarería, cómo nos daban mil vueltas en arte, y la soltura y genialidad con la que se desenvuelven por la vida.

Fue una experiencia muy enriquecedora. Os lo aseguro. Así que, ¿cómo ibamos a decir que no a semejante oportunidad?


Lo preparamos todo para el día 10 de Junio. Inicialmente pensamos en montar un telescopio y animar a todos a que se asomasen al ocular. Pero pensamos que podría ser un problema para todos los que tuviesen dificultades en la movilidad. Así que ideamos una alternativa. ¡Conectaríamos una cámara al telescopio y proyectaríamos la imagen del ocular a una pantalla gigante! Así todos podrían observar las maravillas del cielo y nosotros les dedicaríamos más tiempo.

Unas semanas antes del evento, hicimos las pruebas oportunas. Intentamos reproducir las condiciones de visibilidad que hay en el centro (en medio de una gran ciudad, rodeada de farolas, el movimiento atmosférico producido por el calor del asfalto...) y nos quedamos realmente impresionados con el resultado. ¡Se podía hacer! Estuvimos recorriendo el terminador Lunar y vimos que el resultado era muy digno. Se distinguían hasta los detalles de los cráteres Lunares.

Nos lanzamos a por el más dificil todavía: Saturno. Sí, con el telescopio se ve. Eso estaba claro. Pero, ¿sería capaz la webcam de captar una imagen decente? Nos llevamos el telescopio hasta nuestro vecino planetario, ajustamos los parámetros de la cámara para adaptarlos al nuevo objeto y... espectacular. Sencillamente espectacular. Allí teníamos a Saturno. Distinguíamos perfectamente los anillos, la sombra que proyectaban sobre el planeta, y hasta el cambio de tonalidad en su superficie. Todas las pruebas habían sido un éxito. Y así se lo comentamos a Carmen. Se llevó una gran alegría. Con esta configuración, todos los alumnos podrían ver el cielo.

Configuración para la jornada astronómica del  CEE Juan XXIII
Con esta configuración sí podríamos disfrutar todos de la astronomía.


Pero, ¡ay amigo! Qué mesecito de Junio nos ha tocado. Durante la semana el tiempo más o menos aguantaba. Pero se acercaba el fin de semana... Y llovía, llovía y llovía. Qué desastre. Tan mal lo vimos que una semana antes Carmen nos preguntaba si realmente iba a ser posible llevar a cabo el evento. El cielo parecía volverse en nuestra contra. Aún así, decidimos seguir adelante. Si llegaba el viernes y nos encontrábamos con la lluvia, pues les contaríamos cosas sobre el universo y el sistema solar. Si hacía bueno, montaríamos el telescopio.

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